sábado, 12 de septiembre de 2020

DECIR

Decir... Hablarte

a ti diciéndote entera.

Sin palabras...

Sólo la contemplación es válida

en este caso.

Contemplarte con mi oído,

contemplarte con mi olfato.

Contemplarte con mi boca,

contemplarte con mi tacto,

en este ahora,

instante vivo

que de arriba a bajo

nos desvela;

ojos cerrados...

martes, 11 de agosto de 2020

SIN OFENSA

No quiero que te ofendas,

pero la vida te aplasta

con una inusitada fuerza.

Las elecciones son como mares, 

inmensos océanos de posibles respuestas.

Y cada una con sus consecuencias.

Asumirlas es lo que nos diferencia, 

nos hace grandes

o, por el contrario, nos estrella.

Normal que estés molesta... 

lunes, 27 de julio de 2020

Y LEJOS DE TODO

Y lejos de todo tu voz,
lejos de todo...
Y las demás voces ausentes, 
por completo idas.
Y más allá de ecos remotos
aparece tu sol en forma de tarde,
soleada tarde, luz perpetua, vida,
quédate lejos de mí y aparta para siempre
dolores, sinsentidos, mil muertes,
besos marchitos, manos partidas...

sábado, 11 de julio de 2020

REFERENTES



"Desconozco el significado de la mayoría de las palabras que utilizo, al igual que de la mayoría de las cosas que pienso. Me refiero al significado profundo. Siento como si el referente ya no existiera. Y no sé hasta qué punto legitimo esta desconexión, porque no termino con ella a pesar de que me ahoga un poco. No sé lo que significa que no pueda hacer nada, que me escabuya de mi deber continuamente, que no me importe, que odie todo, que no quiera ir al trabajo, ni levantarme por la mañana. No sé qué quiere decir que de repente me ponga a llorar y luego me ría; que ande pensando todo el día en confusas imágenes que se repiten siempre. También desconozco el sentido de mi acción. ¿Qué es lo que me pasa cuando me pasa algo? ¿Y cuando no me pasa nada? Ya no sé lo que es el tiempo, no existe para mí. Y, sobre todo, lo que desconozco por completo es lo que hago. ¿Qué hago cuando hago algo? ¿Qué hago cuando no hago nada? ¿Qué es no hacer nada? Paso de puntillas sobre todo y no sé lo que significa. Lo pienso continuamente, no sé si lo hago y no sé lo que quiere decir. Lo pienso, pero es posible que no lo haga, pero lo pienso y no tiene referente. ¿Será porque en realidad no lo hago? Entonces, ¿por qué lo pienso? ¿Qué es más real: pensarlo o hacerlo? Enloquezco... Necesito hacer algo en lo que no me traicione a cada segundo. Después ya podré descansar y conseguir un poco de paz".

lunes, 1 de junio de 2020

TE PIENSO

Te pienso
y vuelco, el corazón
 da un vuelco.
Te siento
y suelto la razón
al tiempo
que me pregunto 
cómo es posible
esta absurda imposibilidad
que todo lo llena. 

EL DÍA SIN TI

El día sin ti
y la noche,
polos extremos que se condensan
y unen en la verdad
de tu esencia.
Por la mañana, ¿me esperas?
Y pasado el día, reguero absurdo de hechos
inconexos, marchitos todos,
vuelve la noche
en un ciclo eterno,
partiendo por el medio
de nada,
por el medio de todo,
lo que solo puede fluir
si se impulsa desde dentro.

DESPUÉS DE TI

Después de ti no hay nada,
después de ti...

Y en la sombra que mi espalda
proyecta sobre el suelo, me hundo y me sumerjo
en ti.

Porque ya no eres nada.
No puedes ser nada.

Espero todos y cada uno de tus gestos,
pero no llegan jamás.
Se han ido para siempre
detrás de una vida que no me pertenece en absoluto.
Solo a ti.

Y yo no dejo de ser la sombra
que en todo caso me acompaña,
tan ajena y extraña a ti
que nada puede aportar ya siquiera.

jueves, 5 de marzo de 2020

LA ACCIÓN




Me gustaría profundizar un poco más en uno de los asuntos de los que hablé someramente el otro día en la entrada llamada “Lo extraordinario”. Se trata del relacionado con nuestros actos y con cómo estos nos definen más que nuestros pensamientos. Para ello, voy a centrarme en el planteamiento que hace Sartre en la obra El existencialismo es un humanismo, que en realidad es la transcripción de una conferencia que dio el 29 de octubre de 1945 en París, en la que procura refutar las críticas que sufre la teoría existencialista.

Sartre, al intentar clarificar lo que es el existencialismo, dice lo siguiente:

La doctrina que yo les presento es justamente lo opuesto al quietismo, porque declara: solo hay realidad en la acción; y va más lejos todavía, porque agrega: el ser humano no es nada más que su proyecto, no existe más que en la medida en que se realiza, no es por tanto más que el conjunto de sus actos, nada más que su vida.

No en vano el existencialismo afirma que el ser humano no tiene una esencia predefinida de antemano, sino que su identidad estaría en una continua construcción a través de los actos que va realizando a lo largo de su vida. De esta forma, solo se podría decir quiénes somos cuando morimos, es decir, cuando se termina la posibilidad real de que la acción cotinúe. He aquí un breve resumen de cómo lo expresa Sartre:

¿Qué significa aquí que la existencia precede a la esencia? Significa que el hombre empieza por existir, se encuentra, surge en el mundo, y que después se define. El hombre, tal como lo concibe el existencialista, si no es definible, es porque empieza por no ser nada. Solo será después, y será tal como se haya hecho. Así pues, no hay naturaleza humana, porque no hay Dios para concebirla. El hombre es el único que no solo es tal como él se concibe, sino tal como él se quiere, y como se concibe después de la existencia, como se quiere después de este impulso hacia la existencia; el hombre no es otra cosa que lo que él se hace.

¿Y qué consecuencias tiene esta tesis? Es decir, ¿qué implica que el ser humano se construya a sí mismo a través de sus actos? Sartre lo señala a continuación:

De acuerdo con esto, podemos comprender por qué nuestra doctrina horroriza a algunas personas. Porque a menudo no tienen más que una forma de soportar su miseria, y es pensar así: las circunstancias han estado contra mí; yo valía mucho más de lo que he sido; evidentemente no he tenido un gran amor o una gran amistad, pero es porque no he encontrado ni un hombre ni una mujer que fueran dignos; no he escrito buenos libros porque no he tenido tiempo para hacerlos; no he tenido hijos a quienes dedicarme, porque no he encontrado al hombre con el que podría haber realizado mi vida.

Es decir, construirnos a través de nuestros actos implica asumir completamente las consecuencias de los mismos y no eludir nuestra responsabilidad ni echar la culpa de lo que nos pasa a factores externos que no tienen que ver con nuestra capacidad de decidir. Estamos condenados a elegir, dirá Sartre más adelante, y a través de esa elección inevitable, vamos construyendo lo que somos. Y nadie nos salva de esa elección, es decir, es imposible que nos libremos de tomar partido; otra cosa es que tengamos la suficiente madurez y fuerza para asumir las consecuencias de nuestra acción libre. He aquí el fragmento donde lo pone de manifiesto:

Es lo que expresaré diciendo que el hombre está condenado a ser libre. Condenado, porque no se ha creado a sí mismo, y sin embargo, por otro lado, libre, porque una vez arrojado al mundo es responsable de todo lo que hace. El existencialista no cree en el poder de la pasión. No pensará nunca que una bella pasión es un torrente devastador que conduce fatalmente al ser humano a ciertos actos y que por consecuencia es una excusa; piensa que el ser humano es responsable de su pasión. El existencialista tampoco pensará que el ser humano puede encontrar socorro en un signo dado sobre la tierra que lo oriente; porque piensa que el ser humano descifra por sí mismo el signo como prefiere. Piensa, pues, que el ser humano, sin ningún apoyo ni socorro, está condenado a cada instante a inventar al ser humano.

A inventarse, pues. ¡Feliz jueves!



domingo, 23 de febrero de 2020

CATARSIS


La literatura es la mejor terapia que existe en este mundo. Ahí lo dejo. 

"Hacía tiempo que no me sentía tan triste; diría más bien desolado. No me apetece hacer nada y eso que tengo la posibilidad real de llevar a cabo cualquier actividad que se precie. Pues, no quiero. Más que no querer, diría que se trata de un no poder. Es como si no tuviera fuerzas, porque mi voluntad sí que se siente deseosa de llenarse de contenido. De hecho, está como buscando, como olisqueando, a ver si encuentra algo, aunque sea mínimo, con lo que llenarse. Pero hoy no es el día, eso está claro. Quizá sea porque es tu cumpleaños y me resulta dolorosa la idea y el hecho de no poder compartirlo contigo; o porque sé que estarás con él toda la tarde y toda la noche, con las implicaciones que eso conlleva; o porque la casa se me cae encima ante la abrumadora idea de que tengo que ocuparme de cosas que detesto; o porque mi mujer no me desea y se siente lejos de mí por culpa de unos agravios que no he podido ni querido evitar; o porque dentro de menos de una hora volverá con nuestros hijos y tendré que fingir que no pasa nada, que estoy bien y que mi cara es el resultado de un virus aún en proceso de curación. Decir otra cosa es imposible, contar la verdad me aboca al abismo más profundo, a la ruptura más estrepitosa: otra vez. Y ya estoy cansado... Estoy tan cansado... Siento que estoy pasando una especie de duelo: con mi mujer, por la relación que nunca tendremos, por el deseo que nunca será recíproco y que jamás será satisfecho; y contigo porque nuestro encuentro es imposible y solo estamos alargando lo inevitable. Ya sabes, casi prefiero que lo dejemos antes que terminar siendo algo que nunca querría ser contigo. Porque nuestra relación no nació para ser como cualquier amistad o sucedáneo. Y llegar a ese punto me parece insultante, un fracaso. Por eso prefiero un final más digno, una ruptura en toda regla, porque eso significaría que todo lo vivido fue real e imposible de diluir en categorías que en nada se asemejan a su esencia originaria". 

domingo, 16 de febrero de 2020

DISTINTO

Ayer me descubrieron este poema de Juan Ramón Jiménez y me siento con tal conmoción que tengo la urgente necesidad de compartirlo con todos vosotros. Espero que os haga sentir tanto como a mí.



Lo querían matar los iguales
porque era distinto.

Si veis un pájaro distinto,
tiradlo;
si veis un monte distinto,
caedlo;
si veis un camino distinto,
cortadlo;
si veis una rosa distinta,
deshojadla;
si veis un río distinto,
cegadlo.
Si veis a un hombre distinto,
matadlo.

¿Y el sol y la luna dando en lo distinto?

Altura, olor, largor, frescura, cantar, vivir
distinto
de lo distinto;
lo que seas, que eres
distinto
(monte, camino, rosa, río, pájaro, hombre):
si te descubren los iguales,
huye a mí,
ven a mi ser, mi frente, mi corazón distinto.