Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Tristeza

TRISTEZA PLANETARIA

Imagen
A veces me siento como una canción de Los Planetas: Si está bien  (Súper 8) Y si todo va tan bien, si todo va tan bien, ¿por qué este dolor que siento? Y si todo va tan bien, si todo es tan sencillo, ¿por qué este vacío que siento? Si está bien, si está bien, si es tan fácil, ¿por qué duele así por dentro?  Parte de lo que me debes  (Una semana en el motor de un autobús)  Cuántas veces lo intenté y no sirvió de nada. De un millón de formas lo intenté y no sirvió de nada. ¿Lo has sentido alguna vez? ¿No echas de menos algo? ¿Te has arrepentido alguna vez de haber tenido y de no haberlo dado? Septiembre me está cayendo como un jarro de agua fría. Me siento muy zombie últimamente . Me invade una tristeza inusitada que creo que no tiene referente, es decir, si alguien me pregunta qué me pasa, no tengo respuesta. Podría indicar miles de cosas a la vez que sé que ninguna de ellas es la verdadera caus...

DEL MITO AL CHASCO

Imagen
Hay varios relatos míticos de cómo los niños vienen al mundo. Que si la cigüeña, que si crecen dentro del estómago después de que te tragues un hueso de aceituna, que si surgen cual setas de debajo de una col (este es el que más me gusta; de hecho tengo el convencimiento de que yo vine al mundo de esta forma; de ahí mi afición por los vegetales)… Parece todo tan fácil y tan idílico en ellos… Una mierda pinchá en un palo. Tener hijos es lo más difícil del mundo. Cuando me enteré de las probabilidades de concebir mi sorpresa fue enorme; ¡sólo un 25% a partir de los 30 años! ¿En serio? Me pareció de coña. Y si a eso le sumas el hecho de que no es fácil identificar los días en los que es más propicia la concepción, la cosa está jodida.  P. y yo lo llevamos intentando tres años y no ha habido manera. Al principio, no había forma de que se diera el embarazo. Y luego, cuando sí lo hubo, no salió adelante. Una de las peores cosas que me han pasado en la vida ha sido vivir el aborto...

RUPTURA

Imagen
Destrucciones hubo varias antes de que se produjera la más radical y dramática de todas: la de nuestra relación.  Yo no estaba bien; todo mi ser se encontraba revuelto, como cuando montas en barco y te mareas irremediablemente y sabes que no puedes hacer nada por dejar de sentirte así. Solo esperar a que el incesante oleaje cese, cosa que únicamente ocurre cuando llegas a tierra.  Eso era lo que yo necesitaba, llegar a tierra. Pero me encontraba en plena tempestad. Hacía tiempo que no conseguía mantener cierta estabilidad con P. Me exaltaba a la mínima y casi nunca nada me parecía bien. Después del incidente del transporte al aeropuerto, no podía ni oír hablar de sus padres y cada cosa que hacía P. con ellos me parecía un acto de connivencia y de traición total (aunque en el fondo no lo fuera). Por primera vez en mi vida supe lo que era odiar y me di cuenta de que hasta entonces nunca lo había experimentado.  La cotidianidad estaba marcada por mi mal ...