jueves, 8 de febrero de 2018

¿HOMÓFOBO/A YO?


Últimamente me pregunto bastante qué entiende la gente por homofobia. Y es que a lo largo de mi existencia me he encontrado con personas que deben tener una consideración completamente distinta a la que yo manejo de este concepto. Un ejemplo perentorio y muy reciente es el de la jueza María Elósegui que ha sido designada por el gobierno como representante española en el tribunal de Estrasburgo. Pues bien, esta mujer piensa que la homosexualidad es una patología, es decir, que los homosexuales son unos enfermos. Pero, oye, ella no se considera homófoba. No sólo eso, sino que, encima se considera legitimada para participar en un tribunal cuya misión es defender los Derechos Humanos. Ole y ole. 

Y yo me pregunto, ¿qué entenderá esta persona por homofobia? Quizá se esté tomando el término en su traducción literal, a saber, miedo a los homosexuales, de tal forma que la jueza pensará: "Uy, no, no, yo no soy homófoba; los homosexuales no me generan ningún temor, eso sólo Freddy Krueguer". O a lo mejor cree que una persona sólo es homófoba si siente deseos de matar o de agredir a un homosexual: "Para nada, para nada, del mismo modo que no se debe agredir a ningún ser vivo por ser criaturas de Dios, a los gays tampoco, que aunque invertidos, también son parte de la creación, ¿no?". Lo desconozco, aunque me encantaría poder meterme en la cabeza de esta mujer para conocer su diálogo interno. Tiene que ser de lo más delirante. 

Esto ha hecho que piense en mis suegros (pesadillas garantizadas), porque tengo el total convencimiento de que ellos también creen que no son homófobos. "¿Homófobos nosotros? Para nada. Si somos gente de izquierdas de toda la vida, dónde va a parar. Que no hayamos aceptado la relación que nuestra hija tiene desde hace diez años es porque sabemos de sobra que ella no es lesbiana, pero si lo fuera la apoyaríamos a tope".

Ehhhhhh... Bien, por si acaso, tengo que decirlo. Pensar que tu hija no es lesbiana cuando de hecho sí lo es y así te lo ha comunicado, es homofobia en toda regla, porque lleva implícita la consideración de que ser lesbiana es algo denigrante y por eso te niegas a aceptar que le pase a tu hija. Si no tuvieras ningún problema con la homosexualidad, tampoco te importaría que tus hijos lo fueran. Es más, seguramente te sentirías orgulloso y les defenderías en cualquier situación. 

En fin, hay muchos más casos que evidencian esta contradicción, cosa que supongo viene a mostrar que a nadie le gusta que se le considere una persona prejuiciosa. Eso sí, serlo de verdad tampoco les importa mucho, mientras no se note...

16 comentarios:

  1. Estoy contigo en el significado de homofobia. Incluye también la no aceptación de las inclinaciones sexuales de tus hijos porque estas se apartan de la heterosexualidad. Y esa negación no se produce solo en un pensamiento de derechas, como bien mencionas. Lo mismo ocurre con el racismo o el machismo. Da igual que niegues serlo si en tus actitudes del día a día demuestras esas actitudes.
    Un beso, D.P.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Hola Ángeles! Exacto, da igual que niegues tener prejuicios si luego tu forma de actuar denota todo lo contrario. Y es que nuestros actos y actitudes nos delatan por completo. ¡Muchos besos!

      Eliminar
  2. Me ha encantado tu "desbordamiento".La ironía y el humor es una buena manera de combatir los prejuicios y perjuicios. Un saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Muchas gracias, Pura! Desde luego, sin humor la mayor parte de las cosas que nos suceden en la vida sería intragables. Un placer recibir tu comentario.

      Eliminar
  3. A esta "jueza" se la llevan al Tribunal Europeo de Derechos Humanos, quiero entender que en Europa hay otros pensamientos y que esta será un punto y aparte en el Tribunal, aunque no olvidemos, la posición de Europa con respecto a los Derechos Humanos está muy devaluada. Recordemos que esta señora está propuesta por el PP ¿de que nos quejamos?, es el partido que gobierna y que ha copado con gente de este calibre el Tribunal Constitucional y el Supremo, basta ver sus últimas resoluciones, luego se sorprenden muchos analistas de que en España no hay ultraderecha, todos están en el mismo lugar.

    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Hola Emilio Manuel! Pues sí, no sé de qué nos extrañamos siendo el PP el que ha colocado a esta señora. Pero, fíjate que la ideología no siempre está relacionada con los prejuicios que se tienen. Ya te digo que mis suegros son de izquierdas y a homófobos no les gana nadie. Y hay mucha gente de derechas que no lo es en absoluto, y que demuestran una sensibilidad especial por los colectivos más discriminados. ¡Un fuerte abrazo!

      Eliminar
  4. En mi opinión sí hay una consideración implícita de ello en el razonamiento de esas personas. Y que la jueza piense así ya es de guzgado de guardia, nunca mejor dicho.

    Besos, D.P.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Jajajaja! Me ha hecho mucha gracia lo de juzgado de guardia. Pues sí, Chelo, a mí también me lo parece; es realmente alarmante. ¡Un fuerte abrazo!

      Eliminar
  5. Hay muchos grados de homofobia. Me acabo de acordar de Camilo José Cela y su exabrupto diciendo que él no tenía problemas con la homosexualidad pero que se limitaba a no tomar por el culo. Peor es que hay homófobos dentro del mismo colectivo homosexual. Esto es difícil de arreglar porque hasta que no vean normal algo que lo es tanto, no habrá manera. Ánimo con la cruz de tus suegros. Siempre les puedes decir que tú no eres lesbiana pero tu novia,sí. Jajaja (Perdón por el chiste malo)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Hola Juli! No te preocupes por lo del chiste; de hecho, me ha parecido bastante bueno. Lo de la homofobia interiorizada es todo un drama. Cuando leí en tu blog lo de las gaviotas podridas del PP, me quedé en shock. Qué sufrimiento tan profundo el de no aceptarse a uno mismo; supongo que en ese caso, no te queda otra que practicar el autoengaño como forma de supervivencia. ¡Un besazo, Juli!

      Eliminar
  6. Es que no es solo lo que se dice sino lo que se hace y hay muchísimos ejemplos de personas que se llenan la boca con discursos progresistas, no discriminatorios, no homófobos y cuando los ves actuar es cuando realmente se define.
    El problema es que sigue habiendo mucha hipocresía y mucho preocuparse por el qué dirán, y así nos va, con tanto supuesto progre riendo las gracias a la derecha más rancia y con comentarios que ponen los pelos de punta.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Hola Conxita! Ojalá tuviéramos la suficiente honestidad como para reconocer nuestras creencias y plantearnos si realmente son beneficiosas para nuestro propio desarrollo o más bien nos empequeñecen. ¡Un fuerte abrazo!

      Eliminar
  7. Lo de esta jueza está al nivel del Nobel de la paz a Kissinger. Tolerante con los demás, intolerante con los míos. Ocurre en otros contextos, en el educativo, por citar uno. Supongo que con el tiempo, si no vivimos una regresión, el tema acabará normalizándose. Nos hemos criado en una cultura donde tener un hijo homosexual era casi lo peor del mundo, ¿la lógica? No se la veo por ningún sitio. Quizá durante la dictadura un padre temiera por la integridad de su hijo, por buscar alguna razón, pero a día de hoy...
    En fin, hay que seguir luchando por la tolerancia. Queda mucho camino por recorrer.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Hola Gerardo! Qué bueno el ejemplo de Kissinger. A mí me pareció inconcebible también cuando se lo dieron a Obama. Ehhhhhh, perdón pero este señor ni siquiera ha desmantelado Guantánamo y las tropas estadounidenses siguen matando en nombre de la seguridad nacional. ¿Alguien me puede explicar qué tiene eso de pacifista? ¡Un besazo!

      Eliminar
  8. Lo de esa jueza no tiene desperdicio! ¡Qué vergüenza que una persona con esas opiniones se crea idónea para ejercer de juez en una Tribunal que defiende los Derechos Humanos. Debe creer que los homosexuales no merecen tales derechos ¬¬

    En fin, eso es como la gente que dice que no es racista, machista o homófoba pero luego tiene opiniones y actitudes claramente discriminatorias i/o peyorativas.

    ¡Ánimos con los suegros! ;)
    Besos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Hola Hiro! Pues sí, yo tampoco le veo ningún sentido a lo de la jueza y sí que tiene pinta de que pueda creer que los homosexuales no tienen los mismos derechos. No me parecería nada raro visto lo visto. ¡Muchas gracias por tus ánimos, Hiro! Un besazo enorme.

      Eliminar